jueves, 9 de enero de 2020

Es seguro que seguirán viviendo
entre las cosas que nunca nadie dijo
(que nunca se dijeron)
a viva voz.

No se queme ni se entierre.
No piense en el viento.

Si conspiran los sueños:
Corra directo hacia un muro de son risas preferentemente saladas y estampe su rostro contra la cornisa de un pensamiento.

Prenda la luz.
Si alcanza a comprender
todo lo que ve a su alrededor,
vuelva a mirar bajo la cama.
Y si encuentra bajo la cama cerezas
las apresa entre sus manos.
Si sus manos siguen siendo suyas,
apague la luz.

Siga pensando en el viento...
No se queme ni se entierre.
Pero siga pensando en el viento.

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