Aquí estoy una vez mas,
incansable amiga y compañera.
Otra noche acompañándola,
desde el suicidio crepuscular,
hasta la brisa mañanera.
He de hacerle una pregunta,
solo si usted no se ofende de la curiosidad.
Solo quiero saber ¿Cuantas noches ha usted visto?
Si, es que las ha visto todas.
No se ofenda amiga mía.
es que hay veces que la busco y usted no esta.
Interminables esas malditas noches,
que me hundo en mil reproches,
sintiendo la soledad.
Es su cambio de humor,
lo que más me ha enamorado.
Siempre cambia, como toda mujer,
para recordar a nuestro ser,
que su luz nos ha eclipsado.
Desde aquí abajo,
sueño con algún día alcanzarla.
Y pedirle que se una a mí,
en un beso eterno que nos haga uno solo.
En infinitas noches más, bajo su compañía.
Ahora lunático y esquelético,
veo mi cuerpo consumirse
y redimirse
ante el encanto maquiavélico,
de su sonrisa misteriosa.
Hasta obtener su mano,
hasta que usted me hable,
y con un simple destello,
diga si, acepto.
Amiga mía, que acompaña siempre mi insomnio.
Que me ha dejado loco
Yo, de nuevo he de preguntarle.
Si es que la duda no incomoda.
¿Cuantas noches a usted visto?
Si es que las ha visto todas.
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