Voy caminando por la calle,
y de repente una suave ola llama mis sentidos.
En un recuerdo me ahogo y busco en la memoria aquel momento de vida y paz,
de paz que vivimos.
Es una floreria que emula precipitada tus aromas,
Y tus caprichos.
Como caminar bajo las estrellas, recordando viejos días.
En que no me importaba lo que dijeran,
y hacíamos el amor, escuchando el suave repiqueteo,
de las gotas bailando con la vereda del barrio.
Tus aromas y la lluvia, un delorean que añoro poseer.
Es una vez mas preguntarle a dios si mis viejos existen.
Es una vez mas recordar ese cuento que pocho me contó de chico.
Es una vez mas, imaginar esa señora,
sentada tejiendo y destejiendo esperando a su amor.
Es una vez mas como estar cerca tuyo.
Seguir caminando me distrae de mis sentidos.
Y, aunque mis días me lo pidan, no voy a desertar.
Nunca, inclusive después de haberme dado cuenta,
que este ejercito de pobres infelices
no me llevaría a ningún lado.
No hay sentido en ver, en el desierto de la vida,
oasis que terminan siendo espejismos,
o agua que termina siendo uno mismo.
Y no estoy triste ni hablando de una mujer.
Que quienes hallan vivido,
agudicen su alma y recuerden al que han perdido.
Una estrofa dice mucho, pero calla mas.
Que quienes hayan vivido,
agudicen su alma y recuerden al que han perdido.
Si las gotas hoy no caen del cielo, habré perdido,
y mi promesa se incumple,
Es que cuesta decir que no a lo que ya a ha sido demostrado.
Al llegar a la esquina, una simple tienda de ropa.
Pero invade el nuevo aroma.
Es que una simple tienda trae de nuevo el recuerdo.
De las tardes interminables en la plaza,
De las mañanas con resaca iluminadas por tu sonrisa.
De volver el tiempo, pero hacia delante.
Y recordar eso que siempre hacemos, ya saben de que hablo.
Digo entonces que no volveré a hacerlo.
Los dioses lívidos en una noche vacía,
Espantados de muerte, esperando el fin de sus días.
Los dioses lívidos en una noche vacía,
Espantados de muerte, esperando el fin de sus días.
Los dioses lívidos en una noche vacía,
Espantados de muerte, esperando el fin de sus días.
Perdón quería descargarme.
Que quienes hayan vivido agudicen su alma,
y recuerden a aquellos que pidieron abrigo.
Que quienes hayan vivido agudicen su alma,
y recuerden a aquellos que pidieron a gritos.
Que quienes hayan vivido agudicen su alma,
y recuerden a aquellos vieron sombríos.
No he de seguir caminando, las vidrieras me embriagan.
Sentir nuevamente la risa de mis sobrinos.
Las caricias de mi madre, las enseñanzas del viejo.
La calidez de la mano compañera de mis hermanos.
Las noches interminables con amigos.
Y si, estoy hablando de mas, pero es inevitable.
Es recordar nuevamente.
Es recordar nuevamente.
Es recordar nuevamente.
Que debo caminar para no quedar atrás.
Ahora tengo que seguir.
Que estas palabras,
hayan sido como aquella floreria.
Que quienes hayan vivido, entiendan,
que esto no es poesía.
Que partan mil barcos de mi bahía, pero nunca olvide a
a que vine a la vida, si es que realmente se.
Que nunca mas haya guerras.
Y robo frases de un amigo.
Podrán decir que soy un soñador, pero no soy el único.
Que algún día recuerde haber dicho esto y no me venda
a aquellos que buscan solo parafernalias.
Que nunca me olvide de haber pedido a los dioses lívidos,
que me cuenten esa vieja historia de la señora que sentada tejía y destejía.
Que quienes hayan vivido agudicen su alma,
Y no esperen el final de sus días.
Que quienes hayan vivido agudicen su alma,
Y no hayan mas noches vacías.
Y Que quienes estén espantados de muerte,
Agudicen su alma.
y de repente una suave ola llama mis sentidos.
En un recuerdo me ahogo y busco en la memoria aquel momento de vida y paz,
de paz que vivimos.
Es una floreria que emula precipitada tus aromas,
Y tus caprichos.
Como caminar bajo las estrellas, recordando viejos días.
En que no me importaba lo que dijeran,
y hacíamos el amor, escuchando el suave repiqueteo,
de las gotas bailando con la vereda del barrio.
Tus aromas y la lluvia, un delorean que añoro poseer.
Es una vez mas preguntarle a dios si mis viejos existen.
Es una vez mas recordar ese cuento que pocho me contó de chico.
Es una vez mas, imaginar esa señora,
sentada tejiendo y destejiendo esperando a su amor.
Es una vez mas como estar cerca tuyo.
Seguir caminando me distrae de mis sentidos.
Y, aunque mis días me lo pidan, no voy a desertar.
Nunca, inclusive después de haberme dado cuenta,
que este ejercito de pobres infelices
no me llevaría a ningún lado.
No hay sentido en ver, en el desierto de la vida,
oasis que terminan siendo espejismos,
o agua que termina siendo uno mismo.
Y no estoy triste ni hablando de una mujer.
Que quienes hallan vivido,
agudicen su alma y recuerden al que han perdido.
Una estrofa dice mucho, pero calla mas.
Que quienes hayan vivido,
agudicen su alma y recuerden al que han perdido.
Si las gotas hoy no caen del cielo, habré perdido,
y mi promesa se incumple,
Es que cuesta decir que no a lo que ya a ha sido demostrado.
Al llegar a la esquina, una simple tienda de ropa.
Pero invade el nuevo aroma.
Es que una simple tienda trae de nuevo el recuerdo.
De las tardes interminables en la plaza,
De las mañanas con resaca iluminadas por tu sonrisa.
De volver el tiempo, pero hacia delante.
Y recordar eso que siempre hacemos, ya saben de que hablo.
Digo entonces que no volveré a hacerlo.
Los dioses lívidos en una noche vacía,
Espantados de muerte, esperando el fin de sus días.
Los dioses lívidos en una noche vacía,
Espantados de muerte, esperando el fin de sus días.
Los dioses lívidos en una noche vacía,
Espantados de muerte, esperando el fin de sus días.
Perdón quería descargarme.
Que quienes hayan vivido agudicen su alma,
y recuerden a aquellos que pidieron abrigo.
Que quienes hayan vivido agudicen su alma,
y recuerden a aquellos que pidieron a gritos.
Que quienes hayan vivido agudicen su alma,
y recuerden a aquellos vieron sombríos.
No he de seguir caminando, las vidrieras me embriagan.
Sentir nuevamente la risa de mis sobrinos.
Las caricias de mi madre, las enseñanzas del viejo.
La calidez de la mano compañera de mis hermanos.
Las noches interminables con amigos.
Y si, estoy hablando de mas, pero es inevitable.
Es recordar nuevamente.
Es recordar nuevamente.
Es recordar nuevamente.
Que debo caminar para no quedar atrás.
Ahora tengo que seguir.
Que estas palabras,
hayan sido como aquella floreria.
Que quienes hayan vivido, entiendan,
que esto no es poesía.
Que partan mil barcos de mi bahía, pero nunca olvide a
a que vine a la vida, si es que realmente se.
Que nunca mas haya guerras.
Y robo frases de un amigo.
Podrán decir que soy un soñador, pero no soy el único.
Que algún día recuerde haber dicho esto y no me venda
a aquellos que buscan solo parafernalias.
Que nunca me olvide de haber pedido a los dioses lívidos,
que me cuenten esa vieja historia de la señora que sentada tejía y destejía.
Que quienes hayan vivido agudicen su alma,
Y no esperen el final de sus días.
Que quienes hayan vivido agudicen su alma,
Y no hayan mas noches vacías.
Y Que quienes estén espantados de muerte,
Agudicen su alma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario