viernes, 1 de abril de 2011

Quinceañera

El brillo de tus ojos penetrantes,
calcularon cada centímetro de mi cama.
Levantaste tu mirada a travez de la ventana
viendome reflejado, queriendo matarte.

Exalaste tu aliento contra el vidrio.
Con la punta de tu dedo dibujaste un arma.
Y callada te quedaste...
Expectante, aterrada, rezando.

Tic tac. Tic tas. Tic tac.

El sonido del reloj marcó el momento.
NO te dejaría vivir otra tarde.
Mis yemas recorriendo tu espalda,
escribieron te amo...

Y fué el último.
Fué el último roce.
Fué el último roce que sentiste en tus quince años.

No hay comentarios:

Publicar un comentario